mié

24

oct

2012

Exposición de fotografía de Larry Fink “Body and Soul”

Desde el 25 de octubre de 2012 hasta el 27 de enero de 2013 en la Sala de Exposiciones temporales del Centro Cultural Cajagranada.


Aunque pueda parecer paradójico al contemplar ciertas imágenes, en cierto modo, Larry Fink enmarca el conjunto de las fotografías, que viene realizando desde hace más de medio siglo, en la beautiful people. Teniendo en cuenta que nació en el seno de una familia progresista y que estudió durante un tiempo bajo la tutela de Lisette Model, no es de extrañar que desde principios de los años sesenta se dedique a la fotografía documental y, muy particularmente, a sujetos del entorno social.

Apenas tenía 30 años cuando, en 1970, John Szarkowski apuesta por él incluyendo algunas de sus imágenes en una exposición colectiva en el MoMA, cuyo departamento de fotografia dirige. A partir de entonces, inicia una serie de exposiciones, en este caso individuales, tanto en el MoMA como en los más destacados museos estadounidenses y europeos. Su éxito radica, sin duda, en la conjunción perfecta entre el fondo y la forma. La utilización del flash de reportaje, desde hace tiempo indisociable a su sello visual, constituye una de las características esenciales de la obra de Larry Fink. La estética desarrollada y puesta en escena por el fotógrafo es inmediatamente reconocible –y ha creado escuela–, sin que su universo se pueda restringir a lo meramente estético. Lo que prima es la intención, pues el estilo se limita a apoyar su lectura y comprensión. Unas veces un gancho, otras una caricia, el destello del flash perfila la escena revelando a plena luz lo que permanecía oculto en la penumbra, congelando los instantes más fugaces y confiriéndole al conjunto una dulzura inesperada.

 

La primera monografía de Fink, Social Graces, se ha consolidado como uno de los principales trabajos de edición fotográfica del siglo XX. Reúne clichés que muestran a individuos de las clases neoyorquinas más acomodadas en actividades mundanas: galas de beneficencia, inauguraciones selectas, encuentros en los clubes más exclusivos. Esmoquin y vestidos de noche, sonrisas ávidas, poses estudiadas… sin prescindir del estupor ni el desasosiego.

Por otro lado, el fotógrafo propone un acertado contrapunto que le confiere toda la sustancia a la serie. La segunda parte del libro nos adentra, en efecto, en la cotidianeidad de los Sabatine, una familia obrera que Fink conoció al afincarse en Martins Creek, un minúsculo pueblo perdido del este de Pensilvania: latas de cerveza en lugar de champán reserva; tartas de cumpleaños hipercalóricas a modo de pastas selectas. Y una gestualidad en las antípodas de las casas de los pudientes. Sin alejarse de su habitual espíritu crítico, Fink, elige sin embargo su campo.

 

A continuación de Social Graces realiza otras series también fruto de incursiones en universos con patrones bien definidos: Boxing, donde indaga en pequeñas salas de entrenamiento de Filadelfia en busca de pugilistas anónimos en lugar de boxeadores; Runway, sobre el backstage de los grandes desfiles de moda; Somewhere There’s Music, una recopilación de imágenes cuyo hilo conductor es la música, la otra pasión del fotógrafo, ya se trate de jazz, música clásica, rock o blues; y The Vanities, la última monografía hasta la fecha, consagrada a las veladas de los Oscars de la última década.

 

Sus diferentes trabajos comparten diversas constantes: el apego empático del fotógrafo a una sensualidad omnipresente y su capacidad para captar la gestualidad corporal, cuyo conjunto constituye un lenguaje universal. La piel, las manos, el sudor, los gestos cotidianos o las poses estudiadas impuestas por el estatus o reveladoras de la pertenencia a una determinada tribu… todo ello es muy elocuente sobre el ser humano y su lugar en la sociedad. El cuerpo se convierte así en una especie de espejo del alma. Cuerpo y alma. Body and Soul, en alusión a una canción inmortalizada por Billie Holiday.

Tras cincuenta años de instantáneas y casi otro tanto de docencia en instituciones de primer orden, Larry tal vez haya abandonado algunas de sus ilusiones de juventud –la fotografía, por honesta y excepcional que sea, no hará mejor nuestro mundo–, pero no ha perdido ni un ápice de determinación: es necesario perserverar, hacer como si todo fuera posible.

 

Jóvenes beatniks siguiendo la huella de Kerouac, miembros de la alta burguesía neoyorquina, proletarios refunfuñones o guasones, boxeadores en el anonimato, top models, genios del saxo, pescadores o vendimiadores portugueses, estrellas de Hollywood… todos humanos. La belleza del ser a menudo reside en los ojos de quien observa. Y si dicha mirada es condescendiente, seguramente se trate de beautiful people. Larry Fink no tiene parangón a la hora de sacar a la luz su identidad, tal y como son y eligen ser. Cuerpo y alma.Body and Soul…


Alain D’Hooghe

 

Acceso libre.

Martes y miércoles de 12:00 a 14 horas
Jueves a sábado de 12.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00h.
Domingos y festivos de 11.00 a 15.00 horas
Lunes cerrado

 

ENLACE 24.10.2012

 

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