Project Management, la nueva gestión en la construcción


Project Management es una metodología de planeamiento, organización y gestión de recursos que busca cumplir exitosamente con las metas de un proyecto, entendiendo como proyecto, un esfuerzo coordinado que se extiende por un período limitado de tiempo para lograr un cierto objetivo bajo ciertas especificaciones y recursos.

Desde los años ochenta e importada del mundo anglosajón ha comenzado a introducirse en  la práctica inmobiliaria de nuestro país una nueva figura: la Gestión Integral de Proyectos, o Project Management en su acepción inglesa generalizada. Este surge como una respuesta a la necesidad de una gestión integral, racionalizada y de mayor eficacia organizativa al acometer la ejecución de importantes proyectos inmobiliarios.

Gracias a estas nuevas técnicas, se elimina intermediarios minimizando la burocracia consiguiendo así acelerar la realización del proyecto construyendo una matriz eficiente de trabajo. Dicha estructura de trabajo se separa en distintas fases (evaluación de factibilidad técnica y económico-financiera, planificación, implementación, cierre y control) para optimizar el uso de los recursos a la vez que se reducen los riesgos.

 

El Project Management es un instrumento por el cual el  promotor atribuye a una persona (denominada Project Manager) la supervisión, dirección y coordinación de un proyecto en su conjunto, lo que por un lado tiende a garantizar la máxima racionalización y control del proyecto con la consiguiente reducción de costes y tiempo, y por otro lado permite al promotor reducir su participación e implicación diaria en la ejecución del mismo. Promotor yManager están vinculados por una relación contractual, el contrato de Project  Management.

 

Se trata de un contrato atípico que carece de regulación específica en la legislación española y que además es difícilmente encuadrable en uno solo de los contratos típicos, ya que puede incluir características y prestaciones propias de varios de ellos como el mandato, el arrendamiento de servicios o el contrato de obra. Mediante este contrato el Project Manager o gestor puede obligarse a una serie de prestaciones variadas y de distinta naturaleza:

 

-  Asistir al promotor en el estudio inicial del proyecto (su viabilidad, estimación del coste, etc.) .

-  Tramitar solicitudes, licencias o autorizaciones administrativas.

-  Colaborar en la búsqueda y contratación de los técnicos (redactor del proyecto, integrantes de la dirección técnica).

-  Proponer sugerencias y aclaraciones a los proyectos.

-  Asistir al promotor en la contratación de los contratistas y coordinar las actuaciones de éstos.

-  Gestionar los suministros a los contratistas (negociación con proveedores).

-  Realizar el seguimiento de la obra (vigilancia de la marcha y ritmo del proyecto, supervisión de las certificaciones).

-  Asistir al promotor en la recepción de la obra y las posibles subsanaciones en los periodos de garantía.

 

En definitiva, nos encontramos ante una figura que empieza implantarse en la práctica inmobiliaria de nuestro país prestando sus ventajas no sólo a grandes promotores o en la ejecución de grandes proyectos inmobiliarios, como sucedía en su origen, sino que comienza a ser utilizada por pequeños y medianos propietarios-promotores que se sirven de las ventajas, facilidad y comodidad que supone delegar en un profesional las múltiples funciones que tal actividad conlleva, desde el estudio de la idea y proyecto hasta la búsqueda de profesionales, coordinación de sus actuaciones y control de la ejecución y del resultado, con los beneficios que conlleva la racionalización de medios y la eficacia organizativa, sobre todo la consiguiente reducción de tiempo y costes.

 

Por su lado este nuevo profesional, el Manager o gestor, tiene todo un nuevo campo a explorar en el mercado inmobiliario español.

 

 


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