LIBRO DEL EDIFICIO

 

El libro del edificio o también conocido como libro de la vivienda es un documento escrito, que recoge una descripción completa del inmueble, sus características y las explicaciones necesarias para su correcto uso y mantenimiento.


Según la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE), el libro del edificio lo debe entregar el promotor del inmueble construido a los usuarios finales del edificio.


Cuando compramos cualquier electrodoméstico, el fabricante pone a nuestra disposición un libro de instrucciones; la compra de una vivienda no debe ser diferente y el libro del edificio o libro de la vivienda es el documento que nos ayudará a entender cómo está hecho nuestro hogar y cuál es la mejor manera de cuidarlo.


Como norma general los edificios albergan varias viviendas o dependencias, por lo que lo habitual es que exista un documento que recoge la descripción y características comunes, que afectan a la edificación de forma global y otro que registre las que afectan de forma específica a la vivienda. Esta es la circunstancia que explica la diferencia entre libro de la vivienda y libro del edificio.


El libro del edificio puede contener documentos tales como:

  • El proyecto técnico, o una parte del mismo, fundamentalmente compuesta por los planos del edificio, un resumen de sus elementos constructivos y una descripción de las dependencias en las que se distribuye.
  • Licencias concedidas a la construcción, desde la licencia de obras municipal al inicio de las mismas hasta la de finalización y entrega.
  • Certificados y documentos emitidos por los técnicos que han dirigido las obras o intervenido en el proyecto de ejecución, arquitectos, aparejadores o ingenieros. Con especial mención al acta de recepción del edificio.
  • Documentos notariales, como la escritura pública de obra nueva y división horizontal de la propiedad, donde se delimitan los diferentes departamentos en los que se compone el edificio, detallando sus accesos, superficies, forma y linderos.
  • Descripción de los agentes que han participado en la construcción del edificio, instaladores, subcontratistas, técnicos… Con indicación expresa de su identificación y localización.
  • Relación de ensayos y controles de calidad que se han llevado a cabo a lo largo del proceso constructivo.
  • Justificación de los contratos de las pólizas de seguros, con especial relevancia a la que se refiere al seguro decenal de daños.
  • Calendario de control de mantenimiento y conservación del edificio.
  • Cuaderno de control de los órganos de gobierno y traspaso de poderes en la comunidad de propietarios, principalmente del presidente y secretario.

El libro del edificio deberá estar en todo momento a disposición de los miembros de la comunidad de vecinos.


En cualquier caso, el libro de la vivienda debería recoger como mínimo:

  • La relación de agentes intervinientes en la construcción de la vivienda con especial atención a los suministradores de materiales y los instaladores participantes, reflejando los datos necesarios para su identificación y localización
  • La descripción de los materiales y elementos susceptibles de ser tratados para su cuidado, mantenimiento y conservación.
  • Calendario de mantenimiento de las partes de la vivienda que necesitan un control y vigilancia periódicos, con sus respectivas fichas de seguimiento de estos materiales, elementos o instalaciones en las que se establecen las acciones recomendadas al objeto de verificar el control adecuado para una perfecta conservación.

Así pues, el libro del edificio y el libro de la vivienda son documentos imprescindibles que contienen información completa y valiosa sobre los inmuebles donde convivimos, para conocer nuestras casas, para que aprendamos a cuidarlas y para que podamos aprovechar los beneficios del hogar durante muchos años, en las mejores condiciones de habitabilidad y confort. 

 

 

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